Posteado por: Fernando García Llorente | 1 noviembre 2011

Madre: Su Vida

Esta poesía la acabo de escribir en base a las ideas e imágenes de mi prima Poli en unos versos que escribió días antes de la partida al cielo de nuestra abuela Maruja, para nosotros Madre.

Detrás de sus ojos sinceros
mirar se deja su alma
sonrisas de pícara calma
nos muestran su Fe y alegría
que símbolos de esta poesía
reflejan su vida de gracia.

Consejos que marcan la senda
ejemplos que dejan el surco,
un puente de unión en el mundo
cimentado en calidez.
Optimismo, sin doblez,
antídoto del disgusto.

Sus manos cansadas cobijan
las visitas de ocasión
que vienen por su oración
sintíendose predilectas
pues con ternura y contenta
les regala su atención.

Su vida nos deja palabras
su Fe plasmada en los gestos,
cariño de charla y recuerdos
desbordando su alegría
pues como Santa María
nos acercó mas al Cielo.

Buenos Aires, 1 de noviembre de 2011

Posteado por: Fernando García Llorente | 27 octubre 2011

Simplicidad Compleja

 Esta poesía la escribí para los 50 años de mamá en el 2004. Como de costumbre, es apenas un esbozo de lo que significa una madre para una persona, pero es un homenaje al fin. Creo su mismo secreto radica en esa simplicidad que la hace dificil de encerrar en palabras. La comparación, creo que buena, es con la sencillez pero vitalidad del pan, y un mensaje final que la hace profunda en la utilización del Pan Eucarístico.
 Les comparto una buena idea plasmada en unos versos que podrían mejorar.

Hecha de cosas pequeñas
simplezas que forman la vida.
Pálida cuando se cansa
y con su blanca sonrisa,
trabajada con esfuerzo,
podría estar hecha de harina.

Es su espíritu entusiasta
quien la agiganta y fermenta
haciéndola que se eleve
llevándola a ser inmensa.
Espíritu es levadura
de cualquier madre en su escencia.

Los pobres versos no alcanzan
para abarcar su grandeza.
Y así como el simple pan
forma al hombre y sus proezas
así también es mi madre
en su simplicidad compleja.

Fue su espíritu y su Fe
quien le dio el gusto que tiene
conteniendo como el horno
y agregándole nutrientes
que le dan su gran sabor
y alimentan a la gente.

Milagro es el de la madre
Amor mayor de la vida.
Mas en el pan es milagro
Al ser una Eucaristía
Siendo del mismo Dios
Su Corazón y Su Herida.

Los pobres versos no alcanzan
para abarcar su grandeza.
Y así como el simple pan
forma al Dios de las proezas
así también es mi madre
en su simplicidad compleja.

Buenos Aires, julio de 2004

 

Posteado por: Fernando García Llorente | 26 octubre 2011

Estrella de Fe

 Esta poesía la escribí cuando murió el Padre Ignacio, un sacerdote muy santo que me bautizó. A pesar de no haber podido tratarlo mucho me dejó con su testimonio de Fe simple cosas que siempre me gustaría llevar en el corazón.

El agua bendita en la pila
refleja, celeste, la estrella.
La sangre plateada de luna
titila y late con ella.
Es premio de tanta locura
de amor, que deja su huella.

La muerte le ha dado la vida
la estrella le roba su ser,
y en simple y sencilla doctrina
nos deja un camino de Fe:
“hacer lo que esté a nuestro alcance,
dejándolo a Dios hacer”.

Estrella que canta en el cielo
que abrió mi camino hacia él,
de dejo en las pobres palabras
honor que mereces tener.
Estrella pequeña y callada
pero de luz siempre fiel.

La cruz en la vida llevaste
con fuerza y piedad natural
sembrando profunda doctrina
con surcos de simplicidad,
llegándole a toda la gente
dejando tus huellas de paz.

Inmóvil la estrella en el agua
Grandeza que da un sacramento:
Nací a la Fe por tus manos,
Ahora yo admiro tu ejemplo.
Creció en mi la flor que sembraste
Y espera tu encuentro en el cielo.

Estribillo.

Buenos Aires, mayo del 2004

Posteado por: Fernando García Llorente | 26 octubre 2011

Tristeza de Soñar Victorias

 Inspirada en una historia de amor de un gran amigo escrita hace ya muchos años que había quedado archivada. Un buen recuerdo de una época medio rara y de poesías mal hechas durante clases aburridas.  

Me pregunto si los golpes en la vida
tienen causas o son trampas del destino,
pues hoy vuelvo a sumergirme en el amor
para ahogarme, pues es un amor prohibido.

Corazón, ¿cuál es el mal que estás sufriendo?
¿por qué siempre tu atracción a lo imposible?
Mientras sufro en agonía el desamor
largo tiempo, pues su olvido no es posible.

Tan lejana como estrellas en el cielo
tan cercana que me quemo con su amor
y no sabe que mi amor lo lleva adentro
como tiene su hermosura cualquier flor.
Que estos versos enderecen los caminos
que cruzaron en dolor mi corazón.

Tan pequeña tu figura que dudaba
que pudiera entrar en tí un amor tan grande
pero veo que al abismo entre los dos
ni lo inmenso de mi amor podrá cruzarle.

Vi en tus ojos aquel cielo que buscaba
Inundó tu sol los mares de mi historia
Creció en mi el sabor amargo de derrota
Tristeza, de haber soñado una Victoria.

Estribillo.

Buenos Aires, UCA, Clase de Estadística, 19 de abril del 2004

Posteado por: Fernando García Llorente | 25 octubre 2011

Madre: El Tránsito

 Este es un homenaje y un recuerdo a mi abuela, que partió hacia el cielo hace apenas unos días. Una manera de hacer eterno y guardar cada una de las actitudes y valores con los que vivió y murió para tratar de parecerme lo mas posible a ella. Para todos los que la conocieron: un gran ejemplo.

El naciente amanecer de primavera
la encontró durmiéndose entre las caricias
de sus gajos que enlazados despedían
a la estrella que de todos fuese guía.
Casi un siglo de alegría y caridad
que marcaron con su sello su partida.

La borbónica nariz que recortaba
de cariño los confines de su rostro
fue la misma que encontróse al despertar
en el cielo del Señor, junto a su esposo
y una última mirada regaló
la certeza del habernos dado todo.

Esos días que regados de oraciones
fueron tránsito de amor y despedida
prepararon corazones demostrando
hasta un último detalle en su partida:
pues se fue como vivió, sin molestar,
en un bálsamo de paz, fe y alegría.

Despertóse en una tierra diferente
mas rodeada de la misma compañía:
el cariño de sus hijos a sus pies
y en los brazos virginales de María.
Y su anhelo se tornó en contemplación
¡pues vio el rostro de Jesús Eucaristía!

 

Posteado por: Fernando García Llorente | 28 junio 2011

Primera Salida

 Esta canción refleja la especie de “maleficio” que tuve que romper en mis tiempos de adolecente. En ellos, siempre dejaba de salir con la persona a la cual le escribía una canción. Fue entonces que apenas luego de la primer salida escribí está canción, y como volví a salir con ella, quedó rota la tradición…

Con el viento de la noche, que cobija
van volando las palabras y recuerdos
de momentos que brillaron como estrellas
pues tuvieron a tus ojos como centro.
Fuiste  el sol en una noche de noviembre
que sacó a mi corazón de un largo invierno.

Las orillas de aquel Río de la Plata
son testigo de los cuentos y las risas.
Y a pesar que aquella luna nos faltaba
alumbró nuestro camino la sonrisa
y en el cobre de tu pelo las estrellas
despertaron a mi alma que dormía.

Primera salida
el primer eslabón de una cadena
que nos hace prisioneros del amor.
Y es prisión en donde el alma se libera.
Allí vuela con las alas de los sueños
en proyectos compartidos, sin frontera.

Los susurros de los vientos, mis aliados,
pues trajeron de la noche el suave frío
permitiendo que mi buso te abrazara
y en perfume lo dejaras revestido.
Es tu aroma el que me va dictando versos
quien recuerda el primer cruce de caminos.

Dejo escritas estas líneas al momento.
El amor no me ha tocado todavía.
La salida le abrió paso a la ilusión
Finalmente, será Dios el que decida.
Intenté con estos versos darte gracias
Nos veremos en alguna otra poesía.

Buenos Aires, noviembre de 2003

Fuego

Posteado por: Fernando García Llorente | 5 abril 2011

Escalera al cielo

Esta poesía refleja gran parte de las meditaciones interiores que viví junto con la enfermedad de mi padre. Años mas tarde me sorprende encontrar en ellas el profundo dolor entrelazado con el bálsamo espiritual de gracias que recibimos en aquellos momentos. Una mirada lindísima sobre el sentido del dolor.

Puñaladas de la noche que en la lluvia
llora el cielo con su triste melodía,
y medita el corazón agonizando
mientras lloran estos versos la poesía.

Es la cruz de un ser querido la que pesa
en los hombros tan sensibles de mi alma.
Y las lágrimas, cobardes, se me esconden
y encadenan con un nudo la garganta.

Son cobardes estos ojos, pues no lloran
agustiado el corazón… pero se calla.
En prisiones de impotencia me sumerjo
y en la Virgen reposar quiere mi alma.
Mi oración se ha convertido en el silencio
la impotencia tiene mi alma encadenada.

En la vida había visto yo pasar
muchas penas, y siempre me preguntaba:
el momento en que mi vida chocaría
con las penas que el camino atravesaran.

En mi vida, veinte años fueron rosas
toca hoy, el caminar por las espinas.
Ambos son los componentes de la flor
que mi Dios nos regaló al darnos la vida.

Si la flor es el camino de la vida
es la flor nuestro camino hacia los cielos.
Es el hombre el que en la tierra necesita
ir trepando por el tallo hacia los pétalos.
Son espinas la escalera que el Señor
nos ha dado para disfrutar del cielo.

Buenos Aires, noviembre de 2003

 

Posteado por: Fernando García Llorente | 21 marzo 2011

A mano abierta

Esta poesía, que después transformamos en escondido, fue inspirada con la frase de un pianista santiagueño, Yayo,  que cantaba con nosotros. La dijo cuando fuimos contratados para cantar en un cumpleaños sorpresa de zona norte, y el sorprendido no quiso que cantemos, por lo que solo nos pagaron la mitad de lo arreglado. Fue ahí que con su sabiduría sencilla dijo: “esta gente tiene solamente plata…”
De esa frase, y de esa situación escribí esto, siendo mas profunda de lo que parece considero que la cuestión no es tener o no tener, sino lo que hacemos cada uno de nosotros con los dones y recursos que nos dió para administrar la Providencia Divina.

Me pregunto si la gente
se mide por lo que tiene.

Una estrella me lo niega
pues la riqueza va y viene.

Y con su rayo, la luna,
alumbra mi pensamiento
pues la riqueza del hombre
está corazón adentro.

Hay mucha gente que abraza
el yugo de la riqueza.

En cambio, hay pobres que tienen
sus manos siempre vacías
pero las dan con orgullo
cuando otro las necesita.

La plata no es lo que salva
pero tampoco condena.

El juicio está en nuestras manos
que ellas estén siempre abiertas
para ayudar al amigo
y pa’ aplaudir esta fiesta.

En un árbol yo me encuentro
la respuesta que buscaba.

Mientras sus hojas me hablan
su tronco firme me aclara.

Si la riqueza del árbol
está en el darnos la flor,
como ella nace de adentro:
riqueza es tu corazón.

Las manos que agarran algo
siempre se encuentran cerradas.

Y recibir nada pueden
ni se las tiende al hermano.
Mire que manos mezquinas
que ni regalan aplausos.

La plata no es lo que salva
pero tampoco condena.

El juicio está en nuestras manos
que ellas estén siempre abiertas,
para ayudar al amigo
y pa’ aplaudir esta fiesta.

Buenos Aires, diciembre de 2004

Posteado por: Fernando García Llorente | 21 marzo 2011

Volviendo a sonreir

Esta poesía la escribí en el 2004 en esas noches de desvelo donde uno le escribe al amor después de bastante tiempo.

Los cantares de la noche en el silencio
traen susurros de una dicha que despierta.
Y mis sueños se me escapan con el viento
mientras alma y corazón se me desvelan.

Por mis venas amanece el dulce anhelo
de que seas quien me robe el corazón.
Quien devuelva a mis ojos la ternura,
quien escriba con sus versos mi canción.

En la tierra endurecida de mi alma
hoy descubro el bello tallo de una flor.
Este canto será lluvia que lo riegue,
este verso hará del tallo flor de amor.
Hoy descubro y le canto a la esperanza
de quien pueda revivir mi corazón.

Son el frío y los gritos del silencio
la respuesta de la noche ante mi voz.
Pero ya despunta el alba, allá a lo lejos,
y amanece la esperanza de tu sol.

A mi vida hoy han vuelto a renacer
grandes sueños en caminos del amor.
Una estrella le ha devuelto vida al alma
susurrando con el viento mi canción.

Estribillo.

Buenos Aires, noviembre 2004

Posteado por: Fernando García Llorente | 9 marzo 2011

El Porterito

 Esta poesía la escribí con la ayuda de mi hermano, basada en la historia del Niño Jesús de las hermanas Carmelitas llamado cariñosamente “El Porterito”, que mucho significado tiene para la Obra de la Virgen en Salta. Ojalá podamos aplicar también sus gracias a nuestras vidas, como lo pide la poesía.

Pequeño guardián del Carmelo
sonriente custodio al llegar:
recibes las almas que ingresan
y al diablo no dejas pasar.
Portero de las hermanitas
al que hoy le queremos cantar.

Quisiste también ser portero
del cerro en que está Tú Mamá,
dijiste donde era la entrada
quedándote en ella a cuidar.
Recibes también allí almas
indicas senderos de paz.

Niñito Jesús que quisiste
las puertas del “cielo” cuidar
te ofrezco también nuestras almas,
que en ellas, ¡Tú puedas reinar!
Niñito Jesús “Porterito”
llevanos a la santidad.

Vinimos las huestes del cielo
llenamos el alma de amor.
Un año nuevo comienza
queremos servir a Dios.
Y Tú en la puerta saludas
eviándonos besos de sol.

Pregonan los truenos al norte.
Obstruyen las nubes al sol.
Rezando, muy quedos, tus siervos
Trenzando plegarias de amor.
Envía el Espíritu Santo
Resguarda tus almas, Señor.

Salta, 8 de marzo de 2011

Posteado por: Fernando García Llorente | 14 febrero 2011

Sembrando Corazones

De la poesía en homenaje a Los del Huaicondo que escribí en 2002 surge, años mas tarde con mi incorporación al conjunto, este compliado hecho chacarera que sirvió de saludo musical durante un tiempo.

Los proyectos en la vida
nacen siempre de los sueños.
Nuestro sueño se hizo canto
pa´ surcar los cuatro vientos.

A las tierras de La Rioja
aquel sueño fue volando
y en el agua del Huaicondo
bautizamos nuestro canto.

El corazón de la gente
es la tierra que surcamos
la semilla es la alegría
que sembramos con el canto.

Y con agua del Huaicondo
con esmero las regamos
para que crezcan retoños
de la Patria que añoramos.

Nuestro fin fue con el canto
alegrar los corazones
y el mensaje de Jesús
transmitir en las canciones.

Homenaje le rendimos
a la Patria y a la gente
pues el agua del Huaicondo
ha nacido en esas fuentes.

El corazón de la gente
es la tierra que surcamos
la semilla es la alegría
que sembramos con el canto.

Buenos Aires, octubre 2004

Posteado por: Fernando García Llorente | 8 febrero 2011

Les debía una canción

Esta poesía fue escrita en el viaje de despedida familiar que hicimos por El Calafate. Recorriendo esos míticos lugares, con tantos recuerdos de grandes amigos, saldé una deuda que traía desde hacía casi una década.
Es poco para lo que fueron, pero es tributo merecido que se había hecho esperar. Tiene la profunda sencillez de las personas a quienes está dirigido.

Les debo una canción…
que es tesoro custodiado en lo profundo
con postales de verano y amistad
conformando, en esencia, lo que es uno;
y, en poesía es lo mismo que intentar
definir la eternidad viendo un segundo.

Les debo una canción…
y revuelve las entrañas intentarlo
y el esfuerzo no hace mas que recordar
las montañas y los cerros que escalamos.
Son escuela que dictó una ley de vida:
Caminar hacia los Cielos, contemplando.

Les debía una canción…
y nació entre los glaciares y los cerros
desafiante como el Torre y el Fitz Roy
escarpada con la estepa y el desierto.
Agradezco a quien me dió el amor al Sur
y a quien dió el sentir de Patria y guitarrero.

Estancia La Estela, Santa Cruz, febrero 2011

Posteado por: Fernando García Llorente | 14 noviembre 2010

Sembradores de Esperanza

Una poesía hecha después canción litoraleña que proponía un cambio para salir de la crisis por la que atravesaba nuestro querido país.
De un tiempo a esta parte, diferentes crisis y una problemática siempre actual que hacen a este escrito tener plena vigencia: el cambio nace en cada uno de nosotros.

Hoy soñé que despertaba
y Argentina era distinta:
un país ya sin pobreza
ni maldades escondidas,
un país con sus raices
de esperanza y alegría

Era el sol trigo dorado
y la brisa era de seda.
Y la gente iba llevando
de sonrisas, bocas llenas.
Y las almas florecían
cual la flor en primavera.

De un país en la tormenta
amanece un nuevo día:
es el sol de un mundo nuevo
de esperanzas y alegría.
Está el mundo en nuestras manos
mejorarlo es nuestra vida.

El secreto de esa gente
consistía en solo un cambio:
en dejar el ventajismo,
terminar con el engaño
y buscar el bien común
trabajando y ayudando.

Un anciano vi acercarse
y me dijo en un susurro:
“deja huella por la vida,
Dios te ayuda a ser un surco,
siémbrales el corazón
de sonrisa y paz al mundo”

Así es como ese cambio nace en uno
y es uno el que lo tiene que sembrar,
transformando el egoísmo en optimismo
con semillas de esperanzas y de paz.

Buenos Aires, septiembre de 2002

Posteado por: Fernando García Llorente | 14 noviembre 2010

La Paloma Mensajera

El dibujo de mis sueños
tu figura me recuerda
y es tan brillante tu rostro
que del sueño me despierta
desgarrando el corazón,
implorando por que vuelvas.

De los mares de tus ojos
no recuerdo solo lágrimas,
en mi, viven bien azules
rebalsados por tu alma
y brillando como el sol
abrazándome en miradas.

Cual paloma mensajera
vuela ahora tu recuerdo;
ya no canta mas tu voz,
en tus ojos no me veo.
Pero vuelve ya otra vez,
vuelve ahora, con mi sueño.

De tu cara en el recuerdo
me encarcela tu mirada
en prisión de luz y ensueño
del que ya no tengo nada,
y ser libre es un desierto
si en tu cárcel yo sembraba.

Hoy regreso al enjaulado
cual paloma mensajera,
mala es la libertad
a mi el alma me encadena.
Rejas tiene mi destino
yo soy preso de mi dueña

Saladillo, invierno del 2002

Posteado por: Fernando García Llorente | 17 septiembre 2010

El capullo de Navidad

Esta poesía fue escrita y dedicada a unos amigos profundos de la vida, la familia Chillado Biaus. Fue una forma de acompañarlos en el camino de comenzar a formar la familia en el cielo. Guillo, un retoño de ese árbol, fue el pequeño capullo que eligió Dios aquella Navidad para regalarselo a la Santísima Virgen.

Al ocaso de una tarde navideña
bajó Dios a los jardines de la tierra.
A buscar entre las flores de sus hijos
a la flor que resultase mas perfecta.

Del jardín, Dios eligió la mejor planta
y fue ella un rosal de hermosas flores,
ramas fuertes, raíz profunda y tanta vida
que del viento aguantaría sacudones.

Y así fue que al elegir Él su regalo
lo eligió del mejor árbol del jardín.
Esa planta a María le ha entregado
de regalo, un glorioso querubín.
Aquel ángel desde el cielo nos proteje
y camina con nosotros por aquí.

Al mirarla Dios descubre allí un capullo
que era centro y gran tesoro de esa planta.
Muy pequeño, cariñoso y transparente,
mejor flor no encontraría en esta pampa.

Era este aquel regalo tan preciado
que a la Reina de los Cielos se ofrecía.
Ya que Dios busca el regalo más perfecto,
mejor flor, que ese capullo, acá no había.

Así fue como el capullo tan querido
de la Virgen, fue el regalo navideño.
Ella misma lo ha plantado, allí en el cielo
y lo riega y lo cuida con empeño.
El capullo allí espera a su familia
sonriendo y con los brazos bien abiertos.

Buenos Aires, enero de 2002

Posteado por: Fernando García Llorente | 28 junio 2010

Copla de Amor Prohibido

Soledad trajo la noche
Y la luna se desangra en agonía
Porque muere la esperanza de tu nombre
Bajo el manto de la noche oscura y fría.

Es ahora tu recuerdo
Penetrante cual puñal de doble filo
Pues me ignoras cuando muero por tu amor
Y tu eres en mi vida amor prohibido.

Fuiste tu la noche oscura
En la cual murió mi día,
Siendo sol, al dar la espalda
Apareció tu luna fría
Me robaste algo mas que el corazón,
Yo he perdido con tu amor toda mi vida.

Son tus ojos dos luceros
Dos estrellas de belleza incalculable
Bello espejo de la vida que encarcelan
Pero estrellas y por eso muy distantes.

Mas los míos ante esto
Aparecen sin consuelo ni alegría
Generando un huracán de desamor
Desgarrando el corazón y el alma mía.

Con Alejandro Molina, Saladillo 2001

Posteado por: Fernando García Llorente | 17 mayo 2010

Amor del cielo

Gris despierta la mañana en este día
gris y frío, como está mi corazón
pues recuerda y ha soñado con tus ojos
y ese sueño se ha llevado su ilusión.
Fueron pocos, pero gratos esos días
en que fuiste de mi vida la razón.

Mil estrellas yo quisiera regalarte
mil poemas en mis sueños te escribí
mas no pude hacerte dueña de mi vida
pues no tienes un lugar, hoy, para mi.
Como el viento fuiste solo la ilusión
que traspasa, que congela y que sufrí.

Hoy traduzco a las palabras sentimientos
que transforman de mi sueño tu canción.
Hoy te escribo porque gracias a tus ojos
he nadado en los torrentes del amor.
Por la Virgen, que cruzó nuestros caminos
déjame que yo te abrigue el corazón.

Peregrino fue el amor que me sedujo
pues voló muchas distancias hacia tí.
Y encontré el amor tan lejos, que deduje
que seguro estabas hecha para mi.
Si la Virgen nos juntó en un colectivo
Providente fue el amor que descubrí.

Los caminos de los cielos nos juntaron
una estrella descubrí al atardecer.
Insolente fue mi sueño de tu nombre
sobretodo si la estrella tenía rey.
Aunque hoy se han separado los caminos
en poesías nos veremos otra vez.

Salta, mayo del 2004

Posteado por: Fernando García Llorente | 30 noviembre 2009

Oración por el milagro

Esta poesía describe muchas noches vividas con la enfermedad de mi padre. Las comparto con ustedes…

Cae la noche en el silencio
y la angustia le congela el corazón.
Lloran lágrimas de estrellas
en su lecho, vivos ojos de varón
y en los mares de su almohada
naufragando va su alma de dolor.

Es su padre el que se escucha,
a lo lejos, pues le cuesta respirar,
y su hijo suda frío:
él con gusto sufriría en su lugar.
Mientras arde de impotencia
él se pone de rodillas a rezar.

En su boca no hay palabras
y los ojos se le empañan,
pero hay gritos en el alma
ella habla, pues él calla:
Madre mía, Virgen Santa
en tus brazos yo encomiendo a mi papá
dile a Dios que me lo cure
pero ayúdame a aceptar Su voluntad.

Es temprano, se despierta
y en su pecho no le duele el corazón.
Tuvo un sueño, lo recuerda,
que a sus ojos del calvario los sacó.
Muy en paz descansa el alma
el problema duerme en brazos del Señor.

En respuesta a su pedido
nuestra Madre intercede a su favor,
recompensa con ternura
intenciones de un contrito corazón.
Quiere Dios como su Madre
enviando con Su ángel curación.

En la tierra hay alegría
pues a él volvió la vida,
pero hay gritos en el alma
ella habla, pues el calla:
Madre mía, Virgen Santa
te doy gracias por salvar a mi papá
dile a Dios que ahora me ayude
y a esta chance yo la pueda aprovechar.

Buenos Aires, abril del 2004

Posteado por: Fernando García Llorente | 23 noviembre 2009

Liberado

Estos versos los escribí en Derroñadas cuando estuve de viaje con mis primos. Representa las sensaciones y emociones vividas al realizar el mismo trayecto que había hecho con papá un año antes, a los seis meses de su partida al cielo.

Se me agolpan los recuerdos en el pecho
cual aguda, bien punzante y brava lanza
que clavada contra el alma hiere al cuerpo
y su sangre por los versos se derrama.
Recupera así la paz el corazón
y su nudo aprisionante se desata.

El camino de la vida me llevó
a seguir aquellos pasos dados juntos
pero en eso caminaba de su mano
disfrutando y compartiendo su destino,
hoy me queda imborrable aquel recuerdo
de su amor que aún ilumina mi camino.

En paisajes, anécdotas y rostros
en la atmósfera tranquila del sendero
caminaba el recuerdo de tu nombre
respirando en los susurros de los vientos
y en el marco de la luna y las estrellas
alejábase tu alma en blanco vuelo.

Al partir en aquel vuelo de zorzal
destrozaste la prisión del corazón
que angustiado, no quería liberarte
pues sin ti era la vida sin razón.
Pero brota el verso alegre que libera:
vuelas alto, y en mi vive tu canción.

Primavera que renuevas toda vida
ábrele de par en par al sol mi alma
para que él renueve en ella su calor
y así puedan florecer enamoradas
mil retoños que perfumen y embellezcan
lo que el crudo y frío invierno desbastaba.

Derroñadas agosto de 2005

Posteado por: Fernando García Llorente | 16 noviembre 2009

Nuestro Canto

Expresión noble del alma
que enlaza voces en vuelo
liberando corazones
y enraizándose a su suelo.

Fueron ganas de sembrar
lo que nos hizo nacer
Y encontramos que en el canto
crece, vuela, siembra el ser.

Es por eso que al cantar
queremos llegar al alma
y dejar allí semillas:
Paz, amor, fe y esperanza.

Nuestro canto es a la gente
por la gente es hacia Dios,
son de Dios todas las cosas
nuestro canto es Su canción.

Nuestro canto no son voces
que trabajan la armonía
sino cuatro corazones
que surcar quieren la vida.

Bajo el manto de la Virgen
custodiamos la misión
de sembrar, cantando, surcos
que nos lleven hacia Dios.

Es por eso que hoy a ustedes
les entregamos el canto
para hermanar los esfuerzos
de lograr un mundo santo.

A Dios gracias, y a mis padres
por regalarme la vida
de color celeste y blanca
y por la Virgen María.

Buenos Aires, 18 de mayo de 2004

Posteado por: Fernando García Llorente | 26 octubre 2009

Al trabajo

Mil lanzas de fuego lastiman los cielos
y muere de amor esa estrella del alba.
El manto de escarcha que cubre la siembra
abraza los troncos, las flores, las camas.

Los pájaros cantan y canta la acequia
y silba la garza como anima en pena.
El filo del viento que curte las caras
abriga sus sueños arreando esperanzas.

El canto del gallo desgarra los cielos
mientas la matera y su fuego despiertan
y las manos duras de aquel peon del tiempo
buscan un cobijo en mate de estrellas.

El manso nochero recorre la escarcha
mientras lo va arreando el perro baquiano.
Está en el palenque sobando su lazo
de pie, muy sereno, el noble paisano.

Ensilla tranquilo, pues no apura el campo
y en aquel bolsillo acuesta un atado.
El sol ya lo baña de sueños y cantos
y se va chiflando sus sueños al tranco.

Es aquel paisano de noble rudeza
quien me representa el amor al trabajo
el que en cada surco redime su vida
y por cada cayo un ejemplo a dejado.

Buenos Aires, abril del 2004.

Posteado por: Fernando García Llorente | 28 septiembre 2009

A papá en sus seis décadas

Comparto con ustedes otra poesía más superficial escrita para los 60 años de papá. Perdonen las expreciones poco académicas, pero sirven para pintar mejor como era su forma de ver la vida. Otro recuerdo lindo para quienes lo conocieron.

No querida escribir nada
hasta que llegó tu esposa
y vos bien la conocés:
como rompe las p…

Para escribir algo serio
inspiración hace falta
y se que si jodo mucho
pa’ los 70 rajas a Salta.

Asi, yo me tomo en chiste
lo que es una cosa seria:
ser un anciano y zafar
del ayuno y la abstinencia.

Pa’ festejarte el cumpleaños
se movió el cielo y la tierra
Vinieron los que te quieren:
Fragueiro está en esta fiesta.

La vejez no te ha sacado
tu alegría y tu piedad
pero pedile a Dios que te mande
algún pelito de mas.

Mis amigos me contaban
de sus padres deportistas.
yo de chiquito ya te presentaba:
“es mi abuelo, el que me cría.”

A los puchos y al teléfono
no le piensas aflojar
pero la Virgencita de Salta
el gin gin te hizo largar.

Si estas discutiendo algo
y muy seriamente le hablas
el siempre da poca bola
y te corta con: “¿escuchas?”

A caballo anda de pedo
y no creas que al galope
eso si, a la camioneta
la vas a fundir al toque.

Parece que estas avejentado
en el campo ya no hay siembra
y con los canales que hiciste
en canoas va la hacienda.

Bueno, creo que cumplí
ahora voy a hacer un plagio
de la poesía que escribí
para tus 59 años.

Asi es, ese es papá
el contagia su alegría
y con locuras cada día
hace agradable la vida.
Es obvio que de sus crias
es un ejemplo de vida.

Buenos Aires, marzo del 2003

Posteado por: Fernando García Llorente | 31 agosto 2009

A papá en sus casi 59 años

Esta es una poesía que escribí en marzo del 2002 en las vísperas del cumpleaños número 59 de papá, más una cargada que un mensaje profundo, pero sirve para recordarlo tal cual era.

Con un puchito en la mano
un año más se te fue,
con unos pelos de menos
hay que empezar otra vez.

Mas la mano viene dura
querés gastos achicar
aunque puchito y teléfono
ni lo sueñas con largar.

Que el beato a vos te ayude
a pasar el largo invierno
porque como yo he visto el campo
engorda mas el pavimento.

Entre búfalo y caballos
no da mas tu corazón
pero siempre te relajas
con un gin, hielo y limón.

Mati cansa en el teléfono
al mediodía y a la noche
pero sí es un buen remedio
aunque las cuentas derrochen.

En los viajes a Huancú
de mil proyectos se hablan
mas siempre vuelven callados
porque Huancú siempre espanta.

De tus hijos eres siempre
el mas fiel buen consejero
pero todos ya sabemos:
de Chumbito eres abuelo!

Si de pájaros se trata
ya doctores debemos ser
porque todas las comidas
son lecciones del saber.

A mamá la tiene loca
y de cantos no caza un fulbo
mas la vieja disimula
miente siempre, así hace puntos.

Así es, ese es papá.
El contagia su alegría.
Con locuras, cada día,
hace agradable la vida
y es obvio que de sus crías
es un ejemplo de vida.

Buenos Aires, marzo 2002

Posteado por: Fernando García Llorente | 24 agosto 2009

Bodas de Plata

Para los 25 años de casados, les escribí a mis padres esta poesía intentando abarcar un poco de la realidad de lo que implican para mi.

Complicado es escribirles
a mis padres en su día
y no me alcanza la vida
pa’ definir lo que siento:
en mi alma en este momento
hay mucho más que alegría.

Es difícil describir
lo que han sido para mi
pues corazón hay que abrir
pa`describir lo que son:
tesoro en mi corazón
y ejemplo fiel a seguir.

Hoy es para agradecer
como bien dijo un amigo,
por las gracias, por los hijos,
por bendiciones de Dios,
por el hogar que nos dió
y por la patria en que vivo.

Lo que más le he admirado
a este árbol veinteañero
es tener muy en el suelo
sus pies durante la vida
e ir caminando día a día
con la cabeza en el cielo.

Son sus pasos hoy las huellas
por sus hijos a seguir.
Y aunque nos cueste vivir
cara a Dios en sociedad
son su ejemplo y su humildad
la receta del vivir.

Y no me alcanzan los versos
pa’ agasajar en su día
a dos sembradores de vida
que nos alegran el suelo.
Y si no alcanzan los versos
es que su vida es poesía.

De la Virgen me olvidé
Ella siempre está presente.
Como Madre de esta gente
debe estar orgullosa:
cual retoño de su rosa
ponen perfume al ambiente.

Humildes son estos versos
era dura la ocasión.
Pero puse el corazón
para decir lo que siento:
En mas noble sentimiento
¡Gracias por ser lo que son!

Buenos Aires, mayo 2002

Posteado por: Fernando García Llorente | 3 agosto 2009

A los del Huaicondo

Esta poesía fue escrita para la presentación del segundo CD de mis grandes amigos los del Huaicondo como homenaje a lo que siempre quisieron ser y a lo que transmitían a la gente.

Nació todo como un sueño
de tres jóvenes amigos
que el caprichoso destino
unió cual si fuesen tientos
trenzados a cuatro vientos
para que abriesen caminos.

Cual poeta con los versos
Dios jugaba con sus vidas:
separadas las hacía
y cantando la Argentina
las ligaba con la rima,
transformándose en poesía.

Pero a ese sueño en camino
el nombre le había faltado.
Y fue en el valle quebrado
de aquella tierra riojana
donde nació cual mañana
aquel Huaicondo anhelado.

Pero al árbol del conjunto
le crecieron nuevas ramas
y al sonido de guitarras
comenzó a latir el bombo
y aquel petiso del fondo
los arrastró hasta la fama.

A los galopes del bombo
y a ese rasguear de guitarras
guió la música clásica
de la mano de un violín
por los senderos sin fin
que recorren quienes cantan.

Con los años hay mas cambios
pues un bajo se le agrega,
y en esa intensa carrera
para sembrar alegría
ya van surcando la vida
con un violín que resuena.

El árbol ya estaba firme,
a sus raíces sujeto,
que enterradas en respeto
y en ese amor a la patria
hacían subir por la savia
todo su amor por el suelo.

Y a pesar de ser la tierra
el centro de todos ellos,
los unió también el cielo
pues son soldados que eligen
como bandera a la Virgen
para surcar nuestro suelo.

De su debut en Betania
hoy solo quedan recuerdos,
y esas familias de fierro
que allá solas alentaban,
hoy se ven apabulladas
por el aplauso del pueblo.

Ya que nombré a la familias
es preciso homenajearlas
porque de ellas no se habla
aunque sean ellas la fuente
donde nació esta corriente
de agua profunda que canta.

El árbol sigue creciendo
ya sus ramas tienen flores.
Son sus cantos los olores
que buscan en el oyente
que alguno salga sonriente
y otros olviden temores.

Es mi turno agradecer
en nombre de Los Coyuyos
por el camino entre yuyos
que nos supieron marcar
pa’ que sepamos rumbear
bien seguros detrás suyo.

Buenos Aires, octubre 2001

Posteado por: Fernando García Llorente | 18 diciembre 2008

Reflexión Navideña

Hace algunos años, en su saludo navideño, una amiga compartió esta reflexión que después quedó adaptada en esta poesía. Trataba de decubrir que figura la podía representar mejor en el pesebre esa Navidad. La conclusión fue una sorpresa.

Es un mensaje lindísimo pensar que Dios elije nacer en nuestros corazones, no por nuestros méritos, sino por Su Infinita Bondad. Este pensamiento siempre me movilizó: hacer, con lo pobre de mi corazón, un lugar lo mas lindo posible ya que Dios quiere nacer ahí.

Viene Nochebuena, con cantos y estrella
la luz del pesebre a todos alumbra
pero se oscurece, cual noche mi alma
pues yo no me siento ninguna figura.

No soy San José, pues es sabio y prudente
y busca en la noche un refugio decente.
Él siempre al servicio, busca lo mejor
y ya abrigó al Niño con su corazón.

Su humilde mujer yo tampoco sería
pues Llena de Gracia y Sin Mancha es María,
cansada y con frío Ella nunca se queja
pues todo lo ofrece al Rey que se acerca.

Tampoco seré aquel pobre pastor
que lo deja todo por ver al Señor
y que siempre cuida todas sus ovejas
las hace marchar en la huella correcta.

Ni soy buey, ni burro, pues ellos te abrigan
ya que por su aliento la noche no es fría.
Abrieron la puerta en su humilde morada
y dieron a Dios y a la Virgen su cama.

Y no soy tampoco algún rey viajero
que le ofrece oro con mirra e incienso,
yo no puedo darte ni mi corazón
que se encuentra herido y cerrado, Señor.

Ya no hay mas figuras, mi pobre pesebre,
este año yo no me siento presente.
No he podido ir, es débil mi carne,
me hubiese gustado poder adorarte.

La noche está fría, en pena mi alma,
pero algo descubre mi triste mirada:
¡Andrajoso y feo, el pobre portal,
representa, exacto, cual es mi lugar!

¡Mi Dios, quiero darte si yo soy portal
lo que encuentres digno de Tu Majestad!
¡Harán mucha fuerza mis tablas derruidas
para que los vientos no apaguen tu risa!

¡Yo te doy las gracias por venir a mi,
pues yo soy tan débil que no pude ir!
¡Y tu ya naciste en mi corazón
haciendo mi nada, un altar de Dios!

Y en mi paja humeda, pobre y sin calor
¡nacerá un capullo que es Rosa de Amor!

Buenos Aires, diciembre 2003

Posteado por: Fernando García Llorente | 24 septiembre 2008

A Nuestra Madre de Salta

En agradecimiento a la Virgen, tal como pueden ver en la hoja sobre Peregrinaciones por la conversión de mi familia, le escribí esta canción.
Desde la galería de la casa de mi prima se puede ver el Cerro de las Apariciones. Inspirada ahí, una noche de enero del 2002 surgió esta canción.

La claridad de la noche
muestra su humilde morada
y mientras baña la luna
con su silencio de plata,
hay una estrella que anuncia
a Nuestra Madre de Salta.

Son centinelas humildes
son los custiodios de Salta
son Tres Marías en tierra
y un puente al cielo en la patria.
Es Tres Cerritos la cuna
de la Familia Sagrada.

Reina y Señora del mundo
Rosa de amores cuajada:
como elegiste mi tierra,
y has bendecido mi casa
el corazón te lo entrego
para que inundes mi alma.

El paraíso de Salta
es reflejado en Tu estampa
color de nieve Tu rostro
y cielo azul Tu mirada
arrodillada y humilde
frente a la Hostia Sagrada.

Vienen de lejos cantando
Inmaculada de Salta,
rezan sus voces a Dios
gracias reciben sus almas.
En este mar que es el mundo
necesitamos Tu barca.

Reina y Señora del mundo
Rosa de amores cuajada:
como elegiste mi tierra,
y has bendecido mi casa
el corazón te lo entrego
para que inundes mi alma.

Salta, enero 2003

Posteado por: Fernando García Llorente | 16 septiembre 2008

Atardecer Amaneciendo

Esta poesía fue escrita y leída como discurso de fin de año cuando egresamos del Colegio Los Molinos en el año 2001. Trata de retratar las sensaciones encontradas de finalizar un ciclo en la vida, y darse cuenta de que cada fin de ciclo es el incio de uno nuevo.

El gemido del silencio que en la noche
ensordece adormeciendo a los que sueñan,
hoy me trae como arreado por los vientos
el recuerdo de estas doce primaveras.

Le es inútil al olvido desafiar
las memorias de un tiempo tan intenso.
Se acerca el fin de un ciclo: ya atardece
y sin embargo, atardece amaneciendo.

Pero es causa primera del presente
el amor pertinaz de nuestros padres
es de ellos esta fiesta, y en justicia,
nuestros logros son de ellos en gran parte.

Fueron ellos el sostén de doce años
en los que nada dejaron de entregar
educando en virtudes y en valores
construyendo una escuela en cada hogar.

Doce años dorados se han pasado
y mas de uno ya quisiera regresar
a esos tiempos en que eran las sonrisas
la medida de la diaria realidad.

Mas me abstengo de este rico pensamiento
cuando miro hacia los días que vendrán,
porque observo que esos mismos se asemejan
a aquellos que se van quedando atrás.

Son los días que se vienen tiempo bueno
para hacer aquellos sueños realidad
contagiando el optimismo y devolviendo
de lo mucho que nos han sabido dar.

Mas la etapa que hoy mismo hemos dejado
no se queda encarcelada en el ayer
pues los frutos de esos días memorables
son la escencia mas profunda en nuestro ser.

Frutos son las enseñanzas y valores
pero dentro, nos llevamos algo mas:
un tesoro incalculable en los amigos
que son oro imposible de robar.

Es el oro de amistad la diferencia
que nos hace a todos ricos por igual,
pero el oro fue forjado en esta casa
y a ella ahora yo quisiera homenajear.

Cuando pienso que una pila de ladrillos
fue la causa de la unión de nuestras vidas,
bien comprendo que un colegio no es ladrillos
sino gente que se brinda cada día.

Esa gente ha dejado ya su surco
en la tierra de este joven corazón,
y allí encausan los proyectos y ambiciones
para hacer un mundo nuevo cara a Dios.

Yo retoño me siento de su árbol
y sus vidas no tendrán terminación
puesto que estas se prolongan en las nuestras
ya que ustedes han sembrado el corazón.

Son las almas de esa gente que encomiendo
yo al dulcísimo cuidado de María,
pues la entrega de sus vidas ha regado
las semillas que hoy son árbol de sus fibras.

El ocaso del colegio se aproxima
mas la noche no es lo mismo que la muerte.
Es la noche solo el paso necesario
para hacer nacer la vida nuevamente.

Atardece un gran colegio como el sol.
Como el sol, nos amanece otro camino.
Y el colegio estará vivo en el recuerdo
y su sello marcará nuestro destino.

El gemido del silencio que en la noche
ensordece adormeciendo a los que sueñan,
hoy me trae como arreado por los vientos
el recuerdo de estas doce primaveras.

Le es inútil al olvido desafiar
las memorias de un tiempo tan intenso.
Se acerca el fin de un ciclo: ya atardece
y sin embargo, atardece amaneciendo.

Buenos Aires, noviembre 2001

Posteado por: Fernando García Llorente | 12 septiembre 2008

Bienvenida

Con la certeza de que el cambiar el mundo depende de las pequeñas acciones que pueda hacer cada uno, me encomiendo a la protección de la Santísima Virgen para hacer la apertura de este espacio.

Quiero aprovechar esta herramienta para volcar aquello que uno tiene adentro con la esperanza de que alguien pueda servirse de todo su contenido. También confío en lo que otros puedan aportar mediante comentarios, reflexiones, palabras de aliento o lo que quieran decir.

Presentándolo como una puerta para la reflexión de las realidades del mundo, desde la luz de la Fe y con una mirada integral de la persona humana (desde la concepción hasta la muerte, y mas allá de la muerte) abarcando lo social, lo económico, lo religioso y cualquier otro aspecto que a ella se refiera, dejo inagurado el blog.

¡Que Dios nos siga bendiciendo!

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